Published On: Mar, feb 16th, 2010

La gente te toma más en serio si presentas un libro en lugar de un puñado de ceros y unos" Abel Bri, escritor

Share This
Tags

Abel Bri, Escritor

Abel Bri nace en Elche (Alicante, España) en 1980. Fue cuando leyó con apenas 15 años una novela que le horrorizó por su pésima calidad y le asombró por su récord de ventas cuando decidió escribir ficción.

Desde entonces ha escrito miles de líneas y millones de palabras que le han servido para ganar premios como el accésit de narrativa del IES Montserrat Roig , el accésit de poesía de la Universidad Católica de Murcia o el accésit de relato breve de la Gacetilla Literaria.


Decidido a convertirse en escritor, se formó como periodista, y una vez acabada la carrera, y además de haber trabajado como redactor en el diario Información, Noticias Elche, Revista Turismo, Semanal Santa Pola, Semanal San Vicente, Sol FM o Radio Jove Elx , publicó en julio de 2003 su primera novela, Surcos en el Alma.

Desde entonces no ha parado de escribir, ha logrado que dos relatos suyos sean publicados en el libro del Certamen de Microrrelatos Ciutat d’Elx, participa en una tertulia literaria y está cursando el doctorado en Literatura Española, al tiempo que prepara la edición de su próxima novela.

Además, recientemente ha participado con un relato en el libro Relatos urbanos, relatos humanos y fue elegido escritor del mes en enero de 2006 por la Revista Vulture.



La novela

Surcos en el alma es la historia de un hombre de mediana edad, casado, con hijos y éxito laboral, que un día tan normal como cualquier otro se aterra de la normalidad e infelicidad de su vida. De manera que sin decir nada a nadie huye, desaparece en su coche y comienza un viaje por carretera en el que estará dando círculos hasta dar consigo mismo y lo que de verdad le importa. Es una novela que combina una visión objetiva, fotográfica, que contrasta con el punto de vista subjetivo y narración en primera persona del protagonista, un hombre que se enfrenta no sólo ante un viaje que no sabe dónde terminará, sino ante un cambio de percepción que le hace ver toda su vida y la vida de todos los demás desde un ángulo al que jamás se había atrevido a asomarse.


¿Qué representa para vos “Surcos en el alma”?

Surcos en el alma no fue lo primero que escribí, pero sí lo primero que publiqué, y aunque parezca lo mismo, escribir y publicar son cosas muy diferentes a veces.

Así que había pasado bastante tiempo desde que escribí la última línea hasta que la vi editada, con ello quiero decir que es una novela que me queda muy lejana.

Surcos para mí supone como libro el que mi sueño se hiciera realidad, ver mis palabras en un papel y que cualquiera pudiese leerlas.

Como historia, como novela, es el principio y la experimentación de mi forma de escribir y contar algo, transmitir pensamientos y sucesos. Supuso no un antes y un después, sino mi salto a la piscina, mi inicio o mi nacimiento en esta carrera que no sé cómo acabará ni cómo evolucionará.

La temática de la novela nos hace pensar en un autor de mediana edad que está viviendo un período de replanteos, con la vividez suficiente para plasmarlo en su obra. Sin embargo sos muy joven ¿La búsqueda de “la otra realidad” tiene edad?

Es cierto que soy joven, y todavía era más joven cuando la escribí, prácticamente un adolescente tardío. Pero precisamente quería contar una historia adulta, y creo que lo conseguí, porque los miedos y angustias que siempre he tenido se acercaban mucho a los miedos de los adultos.

¿Fue muy difícil publicar tu primer obra?

Fue difícil, tanto que cuando me abrieron las puertas ni me lo creía. Pero más difícil que publicar, como me dijo un editor, es vender. Al publicar el primer libro te crees que has ganado la guerra, y no es más que una batalla, tras publicar hay que conseguir vender, que es mucho más complicado. Pero me gusta haber vivido todo eso porque te vas dando cuenta de cómo es el proceso, y vuelves atrás y te preguntas por qué escribes y, por lo menos yo, me he terminado dando

cuenta de que no escribo para vender, sino para que la gente pueda leer lo que escribo, lo que pasa es que tal y cómo está el mundo editorial, si no es que cambiara mucho desde que existe Internet y lleguen nuevas tecnologías, el papel es caro y la tinta también, más caro que las palabras, y el trabajo en el teclado es el que menos se paga, por lo que es una lucha difícil.

¿Tenes alguna rutina para escribir?

Suelo escuchar música mientras escribo, a veces tiene mucho que ver con lo que escribo, otras veces nada. Por ejemplo para la última novela que he escrito he estado escuchando la banda sonora de El Piano , la de Una historia verdadera (The Straight Story), el disco de El columpio asesino, Los Planetas, Iván Ferreiro o Arap Strap . Otra de mis rutinas es que a menudo apago la luz y me echo en la cama a pensar antes de escribir. Prefiero escribir con poca luz, para que nada me distraiga y me suelo fijar un objetivo sobre cuánto escribo de cada sentada, unas 1.000 palabras, como le leí aconsejar a Stephen King, aunque casi nunca respeto esa rutina.


Autores preferidos: Herman Hesse, Gabriel García Márquez, Sir Arthur Conan Doyle, Edgar Alan Poe, J.R. Tolkien, Shakespeare y Neil Gayman.

Libros de cabecera: Hamlet, ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, Dune, Neverwhere, Sidharta.

EN PRIMERA PERSONA

El libro que más veces he leído:

Seguramente, Las aventuras del pequeño Nicolás, es un libro infantil francés que he seguido leyendo de adulto, porque es divertidísimo.

Lo que nunca tendría en mi biblioteca :

Creo que prácticamente no despreciaría ningún libro, incluso los que supuestamente sean de mala calidad, o que sean ofensivos, o los que inciten a la violencia, o al terrorismo, o los que explican cómo fabricar bombas, hasta esos libros puede ser conveniente leerlos y así comprender cómo es la mente de la gente que los escribe y que supuestamente disfruta leyéndolos, o podrían ser de utilidad, por ejemplo, para crear un personaje de ficción basándose en alguno de esos libros o en los detalles que cuenten, especialmente, si existiera, me gustaría tener en mi biblioteca el Necronomicón, aunque nunca lo abriese. Aunque bueno, pensándolo bien, sí rechazaría en mi biblioteca una de esas novelitas rosas, seudoeróticas, que en la portada suelen tener a un hombre musculazo y con melena al viento abrazando a una mujer con vestido rojo.

¿Quien es el primero en leer tus escritos?

Normalmente mi novia, aunque no siempre, porque no tiene demasido tiempo ni puede leer al ritmo que yo

escribo, aunque parezca curioso, siempre estoy escribiendo y lo entiendo.

Otras veces son mis amigos de la tertulia quienes lo leen en primer lugar o algún editor, o mi padre si ve el manuscrito por encima de alguna mesa. Así que nunca o casi nunca es la misma persona la primera en leer mis escritos,

muchas veces preferiría que el primero en leerlos fuese alguien a quien no conozco, porque será más imparcial al decirme lo que le parece.




ABEL WEB

www.lanzadera.com/abelbri es la dirección en la que puedes encontrar prácticamente toda la información sobre el autor, así como diversas obras y un correo de contacto. La web ha nacido como una forma de exponer los textos

y versos ante cualquier lector sin necesidad de tener que plasmarlo en el papel. Con una navegación sencilla y esquemática, edulcorada con dibujos minimalistas y casi infantiles, del propio autor, el navegante encontrará

relatos, enlaces a editoriales, y sobre todo, una ventana para poder asomarse a la cabeza inquieta del escritor y poder ponerse en contacto con él.

Por cierto, el libro puede adquirirse en www.ecu.fm







¿Cómo preferis presentarte: cómo periodista o escritor?

Me considero más escritor que periodista, aunque siempre me ha producido

bastante vergüenza presentarme como tal. Creo que nunca he dicho “soy escritor”, quizás ni siquiera me considere así a mí mismo, o simplemente sea que me ruboriza oírlo en voz alta. No sé a qué oscuro motivo se debe ese problema que tengo, siempre he sentido tanta vergüenza ajena como propia. Además, hasta hace poco mi círculo de amigos y conocidos no eran precisamente intelectuales, ni sensibles, sino más bien todo lo contrario, por lo que decir que uno es escritor no es algo que se diga con orgullo, al menos por mi parte. Muchas veces intento que la gente ni se entere, para no tener que soportar que después esos conocidos vengan y me digan “vaya, ¿has escrito un libro? no lo sabía, qué calladito lo tenías, ¿así que eres

escritor?” Ese tipo de cosas me tiran para atrás. En definitiva, me siento más escritor, pero prefiero decir que soy periodista, porque estoy más habituado, es mi trabajo, ya sabe casi todo el mundo, aunque también hay siempre pesados del tipo: “ah, ¿eres periodista? pues a ver cuándo te veo salir en la tele, o en un programa del corazón”. Ambas disciplinas me

gustan mucho, ser periodista puede llegar a ser muy enriquecedor, pero podría concluir diciendo que ser periodista es un oficio, que puede tener

algo de arte, y ser escritor es un arte, que puede tener mucho de oficio.

Tu libro se puede adquirir en formato impreso y digital ¿El libro está condenado a la extinción en manos del ebook?

Precisamente es un tema sobre el que muchas veces he debatido con los amigos. Por un lado, escuché que están inventando tecnologías tales como el papel electrónico, que haría más

cómodo lo de leer en pantalla, y eso me parece bien, porque acabaría con problemas como lo caro que es editar, especialmente para autores que

empiezan sería una bendición que les abriría las puertas a poder publicar sus propios libros. Y con los ebooks que se distribuyen por Internet,

realmente, cualquiera puede editar un libro, aunque claro, te encuentras ante la historia de siempre, hacen falta medios para llegar a la gente y

promocionarse, aunque de cualquier manera, siempre será más barato que en papel, pues también en papel es necesaria la promoción, aunque al hacerlo, como que la gente te toma más en serio si presentas un libro en lugar de un puñado de ceros y unos. Pero ese tipo de libros tienen algo muy positivo: no hay que talar ningún árbol. Desde ese punto de vista, creo que tienen una larga esperanza los ebooks. Por el otro lado, los libros, el papel, las

tapas, la tinta, su tacto y su olor, tienen un encanto inigualable. Y además, lo analógico parece más real, más perdurable, más físico.

Imaginemos un futuro en el que todos los libros fuesen digitales, ceros y unos al fin y al cabo, y un holocausto acabase con la electricidad: sería imposible leer ni un solo libro, habrían desaparecido todas esas escrituras para siempre. Sería muy triste, tanto como las quemas de libros.






¿Podes decirnos cual fue el pésimo libro que te impulsó a escribir?

Me gustaría hacerlo, pero preferiría mantenerlo en secreto, por respeto al autor. Además, no es demasiado conocido fuera de la comunidad valenciana, pues el libro está escrito en valenciano, aunque aun así vendió más de 200.000 ejemplares y sacó nosecuántas ediciones. Sí puedo dar pistas, era una novela de ciencia ficción sobre una invasión

extraterrestre. Y tampoco era tan, tan malo el libro, pero empezaba con una idea atrayente y todo el desarrollo era decepcionante, lo que me chafó bastante. Yo estaba seguro de que con esa misma idea podía haber elaborado

una historia mucho mejor, y así fue como me lancé a escribir mis propios textos.


¿Cómo puede abrirse paso un escritor inédito? ¿Qué debe hacer para fomentar su obra sin regalar su trabajo?

Hay muchas formas de abrirse paso, la más sencilla es ser polémico, o buscar escribir sobre algo que esté de moda,

como guerras civiles, novela histórica, o tramas relacionadas con la Iglesia, o simplemente llevando cresta y harapos y decir que eres un escritor maldito, aunque no escribas casi nada. Otra forma es ganar un importante concurso, que muchas veces es imposible ganar si no eres famoso, con lo cual, la pescadilla se muerde la cola. O la gran ilusión, el sueño, como la lotería, que sería escribir un libro tan bueno que nadie pudiera negarlo, que todo el mundo lo lea y se promocione por el boca a oreja, como sólo unas cuantas veces sucede.

Además, los escritores que empiezan, y los que no también, se suelen pasear por todos los medios de comunicación cuando sacan un libro, es un trabajo duro, hay que hacerse el pesado, pero normalmente funciona, al menos un poco. Aunque lo de regalar el trabajo, si

funcionase, quizás no fuera tan descabellado, el problema es que cundo regalas algo, la gente no te toma en serio.

Tu currículum es completísimo ¿La formación hace al escritor o sólo le brinda más técnica?

La formación es necesaria, sin ella no se puede saber escribir ni sobre qué escribir. Pero la formación no hace al escritor, pero le da las herramientas para trabajar, al escritor lo hace la imaginación, el talento, la necesidad de contar historias y la desesperación de escribir.

Pero por mucho que uno crea llevar a un escritor en el alma, y que de hecho pueda llevarlo, es la formación, la educación, lo que lee y vive, lo que le irá convirtiendo en escritor. Yo no sería el escritor que soy, ni siquiera sería escritor posiblemente, sin una educación, sin haber leído, y sin haber conocido experiencias que te dan la materia bruta a partir de la cual escribir y las herramientas para moldear tus ideas. Es necesaria la formación, y con ello, no me refiero a la académica, sino a cualquier tipo de formación.

Se acusa a los jóvenes de estar aislados de la realidad y no preocuparse por los temas de actualidad. Sin embargo, el periodismo es una de las carreras más cursadas

¿Por qué crees que es así?

¿Qué motiva a los jóvenes a querer participar de la cocina de los medios de comunicación?

Francamente, en mi generación, que no en mi caso, creo que mucha gente estudió Periodismo por culpa de las series de televisión y películas que fomentaban la vida mágica de los periodistas, era una vida atractiva y emocionante. Fue un error.

La verdad es que es una carrera fácil de aprobar, pero es muy difícil encontrar trabajo, muchísimo, y cuando lo encuentras descubres que está mal pagado, te someten a constantes presiones, no lo valora casi nadie (tu trabajo de hoy envolverá el pescado de mañana) y en definitiva, hay grandes desengaños, y lo curioso es que, aún así, es una profesión preciosa, y me gusta pensar, que por eso la estudia la gente.

Aunque lo que le diría a los futuros periodistas es que cuando estudien la carrera, piensen que posiblemente no terminen trabajando de periodistas, sino de cualquier otra cosa.

Y lo digo porque por ejemplo en mi ciudad puede que trabajen unos 30 periodistas en los diferentes medios de comunicación, y hasta que no se jubile alguno, no hay ningún puesto de trabajo libre, y sin embargo hay dos universidades en las que se cursa periodismo, y las aulas están llenas, así que cada año salen unos 100 licenciados ¿a dónde van? Porque en las grandes ciudades están todavía peor, la vida es más cara y allí también se estudia Periodismo.

Si los jóvenes supiesen el fracaso al que se van a enfrentar la carrera, más de la mitad de ellos no estudiarían la carrera. Los que deben estudiar Periodismo son aquellos que, aún sabiendo el fracaso y el paro al que se exponen, sienten la vocación y la necesidad de terminar la carrera. Si hay tanta demanda en la carrera, principalmente, por tanto, es por una idealización del Periodismo, que luego no se cumple, y por un desconocimiento de la realidad laboral.




¿Cómo definirías la actualidad cultural de España?

La cultura no está en su mejor momento, al menos en el panorama literario, se venden más libros que nunca y se leen menos que nunca, curiosa contradicción.

El sistema educativo está fracasando estrepitosamente, los niños y jóvenes apenas leen y son educados casi exclusivamente por la televisión.

Es preocupante, pero supongo que será un bache que se superará y que servirá para depurar un poco lo que es cultura de lo que no.

Creo que la cultura de masas está haciendo mucho daño a las propias masas, si bien hay algunas minorías que, aunque sólo sea para diferenciarse de esa masa inculta fan de los reality shows de la televisión, están intentando cultivarse intelectualmente.

Creo que las grandes minorías están haciendo cosas muy importantes en el arte y hay varias generaciones de jóvenes, la gente que ahora tiene entre 20 y 35 años, que están haciendo cosas muy importantes y prometedoras, eso me da mucha esperanza en cuanto al reciente futuro cultural de España, supongo que más pronto que tarde la gente despertará y volverá un interés por los libros y el arte.

En Sudamérica, en general, se mima y se quiere mucho más a la lengua de Cervantes que en España, y eso se nota. Los sudamericanos, o los latinoamericanos, hablan mucho mejor el castellano que la mayoría de los españoles. Un profesor de mi universidad solía hacer la observación de que cada vez que en la tele ponían el micro a un español en alguna noticia, era fácil ver cómo se atascaba y apenas sabía formular una de estructura gramatical y no utilizaba más que dos o tres palabras que repetía en todo momento.

No sé a qué se debe, supongo que a la educación, pero el caso es que es un hecho, y ahora que tenemos una gran cantidad de inmigrantes latinoamericanos es cuando mejor podemos comprobar que todos ellos, ya sean argentinos, colombianos, ecuatorianos o de donde vengan, hablan mejor que la mayoría de los españoles, es una gozada escucharos hablar y utilizar cada una de las palabras, y no me estoy refiriendo al acento.

También se puede notar especialmente entre los deportistas, escuchas hablar a un futbolista español y no sabe decir más que “ sí, bueno, no hay rival débil, somos once contra once y yo siempre pongo mi granito de arena ” y punto, de ahí no les sacas, te lo digo por experiencia, he cubierto la parcela de deportes como periodista. Sin embargo, cuando habla un futbolista argentino, o un entrenador, puede hablar horas y horas y lo hacen de maravilla.

Preguntas: Victoria Duche para portallibro


Fecha de creación : 01/04/2006 ~ 05:02

Categoría : Archivo
Página leida 5890 veces

About the Author

Leave a comment

XHTML: You can use these html tags: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>