Archivo – Entrevista – Pablo de Santis – Literatura
por María Luján Morfi
PortalLibro.Com
Pablo de Santis inició su carrera de la mano del mundo de las historietas como guionista para la revista Fierro, pero luego se dedicó también a la literatura infantil, juvenil y para adultos. Su novela “La traducción” fue finalista del premio Planeta Argentina en el año 1997 y hoy, diez años después, su último trabajo titulado “El enigma de París” recibió el premio Iberoamericano Planeta-Casa de América.
Después de recibir su galardón en Bogotá, designada como la Capital Mundial del Libro 2007, volvió a su Buenos Aires natal para reencontrarse con sus lectores en el marco de la 33º Feria Internacional del Libro. En la editorial Colihue, que publicó la mayoría de sus novelas infantiles y que lo ha elegido para dirigir algunas de sus colecciones destinadas a este público, firmó ejemplares y entre otras cosas nos anticipó los detalles de la novela galardonada.
Ya que usted tiene publicados libros para adultos pero también para niños ¿cómo se inspira para escribir sobre las experiencias del mundo infantil?
Yo creo que uno no escribe tratando de identificarse con los chicos, sino que escribe desde su propia experiencia de vida. En general no veo que haya mucha diferencia entre lo que escribo para chicos y lo que escribo para adultos, para mí son mundos que están en contacto, no hay una diferencia total.
Con respecto a las historietas, ¿qué vínculo mantiene con ese género?
Lo primero que yo publiqué fueron historietas, antes de poder publicar libros. Hay una historieta que ganó un premio cuando yo tenía 20 años y a partir de ahí empecé a hacer historietas. Después cuando la revista Fierra cerró lo dejé, pero ahora que sale con Página 12 lo retomé con mucho entusiasmo y con un dibujante que me gusta mucho. Pero también escribí libros sobre historietas, dirijo colecciones, así que mantuve cierto contacto.
Ya que usted ganó su primer premio siendo muy joven (21 años), ¿considera que es importante para los escritores jóvenes que quieran hacerse conocidos participar en concursos?
Sí, yo creo que sirve mucho. Hay muchos concursos, aunque a veces uno se amarga un poco cuando no gana. Yo cuando era joven participé en muchos concursos, y uno en general no gana pero le sirve para terminar el libro, cuento o poema en una fecha determinada, así que me parece que son muy positivos.
Su novela “El enigma de París” acaba de ganar el premio Planeta-Casa de América, ¿nos puede adelantar un poco de qué trata?
Es una historia que trascurre en París durante la Exposición Universal de 1889. Las exposiciones universales eran acontecimientos gigantescos: estaban todos los países, la industria, todos los saberes y los campos productivos de la época, era muy impresionante. Era tan impresionante que una de las cosas que se hizo para esa exposición fue la Torre Eiffel como una cosa más de la muestra, que sigue en pie hasta nuestros días. Ahí hay una reunión de doce grandes detectives que forman una especie de club muy exclusivo. Va cada uno con su asistente, un ayudante. El detective argentino no puede ir y manda a su asistente, un muchacho de 20 años que es el que cuenta la historia. Ahí empiezan una serie de crímenes y este muchacho muy inexperto se ve implicado en una trama que lo supera.
Esa es una especie de constante en sus libros, que quien termina resolviendo el misterio es alguien inexperto, ¿no?
Sí, me gusta la figura del detective que se ve superado. No alguien que sabe todo sino alguien que no sabe nada.
Ya que los detalles son importantes dentro del género policial para que no haya errores en la historia, ¿investiga antes de ponerse a escribir?
Algunas cosas sí. Si es una historia de época para no cometer anacronismos que a veces son difíciles de evitar en la vida cotidiana, como qué objetos había en la época o no. Por ejemplo tengo una novela que trascurre en la época de Voltaire (“El calígrafo de Voltaire”) y ahí hay que ver hasta las cosas más tontas. Uno dice “tomó un lápiz”, pero ¿existían los lápices en esa época? ¿las lámparas como se encendían? ¿existían los fósforos? Entonces por eso sí conviene saber un poco de la época para no cometer errores.
En el proceso de escritura de las novelas de suspenso o policiales, ¿piensa de antemano la resolución de la historia o va surgiendo a medida que escribe?
Trato de tener una idea del final antes. Como son novelas con algunos elementos de pistas que no pueden ir para cualquier lado, uno puede perderse o le pueden quedar muchos detalles descolgados. Entonces hago un esquema desde el principio. Sobre todo este libro que ganó el premio es un libro largo, complicado, entonces necesito tener un esquema.
¿Qué autores diría que lo han influenciado o autores que le gusta leer?
A lo largo de la vida hay muchos autores que he leído, desde Kafka o por ejemplo un autor italiano que se llama Dino Buzzati que escribió “El desierto de los tártaros”, una novela que me gusta mucho. Me marcaron mucho escritores argentinos como Borges, Bioy Casares, Cortázar, Silvina Ocampo; escritores de la generación siguiente como Ricardo Piglia, Juan Jose Saer, Olivera. También autores de mi generación como Marcelo Birmajer, porque además somos amigos entonces conversamos siempre a lo largo de los años y eso también a uno lo marca. Yo creo que la amistad siempre es una influencia.
Por último, ¿qué tiene la literatura infantil-juvenil que lo atrae para escribir?
Yo creo que aprendí a escribir dentro de la literatura para adolescentes o para chicos grandes, creo que ahí me formé. A mí me sirvió muchísimo así que me siento muy ligado a esa literatura. Siempre estoy escribiendo algo para grandes pero también para chicos porque me gusta mucho.
Fecha de creación : 02/05/2007 ~ 07:07
Última modificación : 02/05/2007 ~ 07:07
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